La alta montaña: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
14/04/2008
Hoy vamos a descubrir un lugar que, para muchos senderistas y montañeros, es el más bello de España: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Hablaremos de la alta montaña pirenaica, un espacio impresionante pero peligroso, especialmente a partir de cierta altura si pretendemos practicar la escalada o el alpinismo.
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| Vista del Parque de Ordesa-Monte Perdido |
El Parque es un enorme glaciar paralelo al eje de los Pirineos que abarca los valles que emanan de él: dos glaciares (Ordesa y el Circo de Pineta) y dos cañones kársticos (Añisclo y las Gargantas de Escuaín). Los primeros tienen forma de U debido a la erosión provocada por el hielo, mientras que Añisclo y Escuaín son cañones espectaculares que se han formado por la acción del agua sobre la piedra caliza, los cortados pueden superar los 400 m de altura y pueden ser peligrosos, su naturaleza caliza puede provocar desprendimientos.
El río principal del Parque es el Cinca, y las altitudes van desde los 750 m a la entrada del cañón de Añisclo hasta los 3.351 m de Monte Perdido. En el límite con Francia muchos picos superan los 3.000 m.
A esta diferencia de alturas se debe la riqueza florística del lugar, que es de las más destacadas de la península (con más de 1.500 especies). La masa forestal compone un 18 % del espacio y alcanza los 1.300 m, con pinos silvestres, hayas y en el estrato superior, abetos.
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| Ejemplar de Edelweiss |
Pero la vegetación es muy variada por la diferencia de climas y la orientación, encontrando encinas y quejigos, higueras o incluso acebuches (propios del bosque mediterráneo) junto a robles albares, tejos y hayas. También encontramos especies de ribera: sauces, alámos, chopos, arces, serbales y fresnos. El boj da en los días soleados el aroma característico a los Pirineos, y es el arbusto predominante, entre rododendros, rosales, endrinos y majuelos.
Es muy conocida la vegetación herbácea de alta montaña, con especies endémicas (las cañuelas o la valeriana del pirineo, por ejemplo), brezos, orquídeas y la flor símbolo del alpinismo, la conocidísima edelweiss o flor de las nieves, que en España sólo encontraremos en estas cumbres.
A la par que la diversidad botánica, está la faunística, y no sólo en mamíferos y aves. Hay que destacar dos especies de mariposas: la mariposa de Graells, de la que se dice que es la más bella de Europa; o la mariposa morena española, otra especie endémica. De los anfibios el tritón pirenaico y de los reptiles, el tercer gran lagarto peninsular, el lagarto verde.
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| Mariposa de Graells |
Todos hemos oído hablar del esquivo quebrantahuesos, un buitre barbudo, de silueta parecida a un halcón gigante, que se alimenta del tuétano de los huesos, aprovechando lo que otros buitres desechan. En Ordesa y Monte Perdido es fácil de observar.
No lo son tanto el urogallo o la perdiz nival, bien sea por la escasez de uno o por el mimetismo de la otra. Entre los mamíferos, no podremos observar el bucardo o cabra montés de los pirineos (considerado extinto), pero tenemos el rebeco, el pequeño desmán (una especie de roedor acuático), nutrias, armiños y, en verano y si prestamos la debida atención, marmotas, a las que dedicaremos un capítulo más adelante.
Para visitar el Parque, cualquier época del año es buena. Recomendamos el otoño, cuando el parque se adorna con mil colores y los animales buscan desesperadamente los frutos del bosque para sobrevivir al duro invierno.
El invierno y la primavera son las épocas donde tendremos que ser más precavidos, por las propias características de la alta montaña. Desgraciadamente, todos los años hay accidentes graves o incluso muertes entre el gran número de alpinistas que acuden a afrontar las múltiples ascensiones que ofrece el Parque.
Por ello sugerimos informarse bien antes de visitarlo; existen varios refugios repartidos por el Parque (Cotatuero, Duáscaro, Abé, Soaso, Bosque de las Hayas…) y la pernocta sólo está permitida en los alrededores del Refugio de Góriz y junto al de cazadores del valle de Añisclo.
Para elegir un itinerario adecuado a nuestros intereses podremos acudir al Centro de recepción de visitantes a la entrada, o al Parador Nacional de Monte Perdido, que se encuentra dentro del Parque. Es fácil encontrar guardas (o alpinistas experimentados), que nos podrán aconsejar, siempre necesitaremos la ayuda imprescindible de un mapa.
Andrés González
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